La nueva sociedad del conocimiento

Una nueva era donde la importancia sin precedentes la adquiere el saber científico tecnológico: la “era del conocimiento”

Un conocimiento con virtudes democráticas. A diferencia de las fuentes de poder tradicionales (la fuerza, el dinero, la tierra) este conocimiento es infinitamente ampliable.

Su utilización no lo desgasta sino que, al contrario, puede producir más conocimiento. Un mismo conocimiento puede ser utilizado por muchas personas y su producción exige creatividad, libertad de circulación, intercambios, críticas constructivas, diálogo. Condiciones propias de una sociedad democrática.

La “sociedad del conocimiento” se perfila, entonces, como una forma social superadora de las actuales, a condición de que el conocimiento – que es la base – sea un bien que está disponible para todos.

Esta es la nueva sociedad. Mucho conocimiento al alcance de todos, distribuido de tal manera que garantice igualdad de oportunidades.

Y llegamos a ella a través de un sistema escolar que lo garantice, al cual toda la sociedad le dé no solamente el mandato de hacerlo, sino también los recursos para lograrlo.

 

La nueva sociedad del conocimiento

Una nueva era donde la importancia sin precedentes la adquiere el saber científico tecnológico: la “era del conocimiento”

Un conocimiento con virtudes democráticas. A diferencia de las fuentes de poder tradicionales (la fuerza, el dinero, la tierra) este conocimiento es infinitamente ampliable.

Su utilización no lo desgasta sino que, al contrario, puede producir más conocimiento. Un mismo conocimiento puede ser utilizado por muchas personas y su producción exige creatividad, libertad de circulación, intercambios, críticas constructivas, diálogo. Condiciones propias de una sociedad democrática.

La “sociedad del conocimiento” se perfila, entonces, como una forma social superadora de las actuales, a condición de que el conocimiento – que es la base – sea un bien que está disponible para todos.

Esta es la nueva sociedad. Mucho conocimiento al alcance de todos, distribuido de tal manera que garantice igualdad de oportunidades.

Y llegamos a ella a través de un sistema escolar que lo garantice, al cual toda la sociedad le dé no solamente el mandato de hacerlo, sino también los recursos para lograrlo.

 

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